Descripción
Una de las grandes citas monteras de la temporada reúne cada año a un ilusionado grupo de cazadores en esta finca de suave orografía en la que los jabalíes ponen la sal y el picante a una inolvidable jornada de caza en la que las rehalas se llevan la parte más dura del trabajo para sacar a los guarros de los encames y llevarlos hasta las posturas.