Descripción
Gran montería jabalinera en tierras manchegas, donde los cazadores deberán estar atentos con el oído y la vista y finos con el dedo en el gatillo. Rápidos lances para abatir a los cochinos en el cruce de los cortaderos, sin apenas tiempo para meter a la pieza en el visor, valorar el trofeo y colocar el disparo.