Descripción
En esta ocasión, monteamos 250 hectáreas de mancha adehesada, que ha estado sin cazar durante los últimos tres años. Un buen comienzo para una historia de caza que, a pesar de contar con el viento en contra, tuvo un final feliz. La densidad de cochinos nos permitió disfrutar de lances y carreras que dejaron como resultado final un plantel repleto de bocas dignas del más exigente montero