Corzos, rastros y aire

Descripción    

La llegada del mes de abril da el pistoletazo de salida a la temporada corcera. Miles de cazadores se echan al campo para conseguir hacerse con un buen trofeo. En esta ocasión, acompañaremos a José Arriaga hasta la provincia de Aragón con la mente puesta en abatir un macho adulto. Un viento fortísimo, muchos avistamientos a corzos jóvenes, un fallo inesperado, una llamada providencial, y el buen trabajo de Merlín, el sabueso de nuestro protagonista, pondrán el broche de oro a esta accidentada pero gratificante y memorable experiencia.