Descripción
La caza protege e incrementa la presencia de este ave en los campos peninsulares. Una buena gestión poblacional y una caza regulada son garantías de conservación de la especie. Por el contrario, la prohibición de su caza es garantía de su paulatina desaparición. En este primer capítulo, de los tres dedicados al problema, demostramos nuestro argumento.