Descripción
Con tres reses de cupo y un chaparrón de antología los monteros vivieron en el corazón de la Sierra de Andújar una inolvidable jornada en la que venados, gamos y muflones, empujados por los perros, pusieron la sal con sus carreras y los espectaculares disparos a testero desde puesto natural que realizaron los cazadores. Al final del día el plantel demostró que las penalidades habían merecido la pena.